¿Cuál es el momento adecuado para abordar los problemas de crecimiento? Cuanto antes, mejor
Es importante abordar los problemas de crecimiento lo antes posible. Al igual que ocurre con la mayoría de las afecciones médicas, el diagnóstico y tratamiento tempranos pueden ayudar a reducir complicaciones y favorecer una mejor salud en el futuro.
Consulta con un especialista
El diagnóstico de un trastorno relacionado con el crecimiento generalmente requiere la evaluación de un endocrinólogo pediátrico, un médico especializado en niños con afecciones vinculadas a las glándulas y a los desequilibrios hormonales.
Para comenzar, el endocrinólogo pediátrico puede realizar una evaluación integral que incluya:
Historia clínica del niño
Enfermedades previas, cirugías y hospitalizaciones
Revisión de los síntomas que pueda presentar el niño
Salud materna durante el embarazo
Estado de salud y hábitos de la madre durante el embarazo
Nutrición y consumo de drogas, alcohol o productos con nicotina
Antecedentes familiares
Estatura de los padres y otros familiares
Información médica de los padres biológicos, incluido el momento en que atravesaron la pubertad
Enfermedades presentes en la familia
Historia social
Acceso de la familia a alimentos e ingresos
Aspectos del desarrollo del niño más allá del crecimiento
Evaluaciones comunes del crecimiento
El endocrinólogo pediátrico puede realizar un examen físico y tomar diversas mediciones. Estas pueden ser monitoreadas durante varias semanas para obtener una visión detallada del crecimiento del niño.
Las mediciones más habituales incluyen:
Estatura o longitud
Peso
Circunferencia cefálica: medición alrededor de la cabeza del niño
Envergadura de brazos: distancia de la punta de una mano a la otra con los brazos extendidos
Relación entre las mediciones de la parte superior e inferior del cuerpo
Estudios diagnósticos
Para confirmar un diagnóstico, el endocrinólogo pediátrico puede utilizar una combinación de estudios, como:
Análisis de sangre
Pueden aportar información sobre la salud general del niño y ayudar a descartar afecciones que afectan el crecimiento, como enfermedad celíaca, fibrosis quística y enfermedad de Crohn.
Resonancia magnética (RM)
Si los médicos sospechan un déficit de hormona de crecimiento en ciertos pacientes, pueden indicar una resonancia magnética para evaluar la glándula hipófisis en el cerebro.
Radiografías
Permiten detectar alteraciones del esqueleto y evaluar la velocidad de maduración ósea, lo que puede orientar hacia determinados trastornos.
Estudios genéticos
Pueden recomendarse para detectar síndromes genéticos, como el síndrome de Turner.
Prueba de estimulación (stim test)
La prueba de estimulación mide la capacidad del organismo para liberar hormona de crecimiento. Consiste en estimular de forma artificial la hipófisis del niño y luego realizar una serie de análisis de sangre que muestran cuánta hormona de crecimiento produce a lo largo del tiempo.
Preguntas sobre el diagnóstico
Si a tu hijo se le diagnostica un trastorno del crecimiento, el pediatra o especialista de crecimiento probablemente te explicará en qué consiste y qué significa para su salud. Algunas preguntas que podés querer hacer son:
¿Cuánto tiempo tendrá mi hijo esta condición?
¿Cómo puede afectar su futuro?
¿Puede tratarse y controlarse esta condición?
Preguntas sobre el tratamiento
Para muchos pacientes, el diagnóstico de un trastorno del crecimiento es el primer paso hacia un plan de tratamiento. Podés consultar al especialista sobre las distintas opciones, por ejemplo:
¿Cuáles son las diferencias entre las terapias disponibles?
¿Cuánto tiempo podría durar el tratamiento?
¿Existen efectos secundarios, factores de riesgo o aspectos de seguridad a tener en cuenta?
¿Cómo se administra la terapia y cuáles son las ventajas y desventajas de los distintos tratamientos?
¿Qué información hay disponible sobre la cobertura del seguro médico?
Si comenzamos el tratamiento, ¿habrá apoyo financiero u otro tipo de asistencia disponible?
AR26NNM00032 | MAYO 2026 | Material meramente informativo y educacional, con el objetivo de crear concientización. No reemplaza la opinión del profesional de la salud, ante cualquier duda con-sulte a su médico/a.